SER FELIZ con Sergio Valdivia

El éxito en su hogar · Revista Digital (Ezine)
del Desarrollo Personal

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CIRCULO ALEPH
Revista digital gratuita con temas de desarrollo personal, liderazgo, autoestima, prosperidad, felicidad y temas afines.
Permitida la reproducción citando la fuente.
"Ser Feliz" no tiene una orientación religiosa ni política determinada.
Creador y Editor: Prof. Sergio Valdivia Correa.

Número 282

Contenido

Editorial

El buen oyente siempre aprende

Mejorar los hogares es un gran negocio

¡Qué uñas más sucias tienes!

Testimonios

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Editorial

El valor de una vida se mide por las vidas que toca.

Sergio Valdivia CorreaLa mejor forma de ser un gran conversador es ser un buen oyente. Cuando escuchas atentamente al otro, aprendes y fácilmente surgen de ti preguntas pertinentes a lo que te están comunicando. Es una experiencia fascinante y a todos les gusta ser escuchados. A veces, hay que ser un poco sordo también, especialmente cuando alguien anda negativo o agresivo. Se puede aprender un poco cada día, cambiar un poco cada día, y esto en el mediano plazo provoca profundos cambios favorables en la vida. De todo esto tratamos hoy.

Sergio Valdivia
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El buen oyente
siempre aprende

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El buen oyente es un ser humano libre, es decir, liberado de sus prejuicios y supuestos que deforman, reducen a esquema y ridiculizan el pensamiento. Tiene tan abierta la mente como los oídos. Se le conoce en una reunión porque deja hablar a sus interlocutores, sin que esto signifique estar siempre de acuerdo con ellos: sabe que no se puede tener razón en todo y que los demás tienen muchas cosas que enseñarle. Por esta razón, cuando asiste a una conferencia, siempre son apreciadas sus intervenciones, pues no se desprende de ellas el menor rastro de agresividad.

Esta libertad es el signo de una gran madurez intelectual y afectiva. Sólo la madurez intelectual sabe aceptar las ideas de los demás con sus contradicciones, sus exageraciones y sus prejuicios: se escucha incluso aunque no se vaya a sacar de ello un provecho inmediato: es el científico que sigue con atención una exposición literaria, el pintor que escucha con agrado un concierto. Aunque la ultra especialización de nuestro siglo no favorece ese estado de espíritu.

Por su parte, la madurez afectiva ayuda a distinguir entre lo esencial y superficial, a no caer en la trampa de la idea preconcebida ni del juicio demasiado rápido. El buen oyente no juzga a quien escucha únicamente por la forma: sabe distinguir la improvisación del discurso fabricado y sabe apreciar a quien tiene cosas que decir, a pesar de sus grandes dificultades de expresión. El orador que tartamudea o comete faltas de dicción puede, a pesar de todo, resultar interesante de escuchar, aunque parezca menos brillante.

“Creo que sé por qué me es agradable escuchar a alguien. Cuando llego a comprender realmente a otro, esto me pone en contacto con él. Esto enriquece mi vida. Escuchando a la gente es como he aprendido todo cuanto sé sobre las personas, sobre la personalidad, sobre la psicoterapia y sobre las relaciones interpersonales (...). Cuando digo que experimento el gozo de escuchar a alguien, se trata, por supuesto, de una escucha en profundidad. Quiero decir que escucho las palabras, los pensamientos, la entonación, el sentido con que lo dice la persona, y hasta la significación que se encuentra más allá de la intención consciente del que habla.

También a veces, dentro de un mensaje que aparentemente no es importante, oigo un grito humano profundo, un “grito silencioso” que se encuentra huido, ignoto, muy por debajo de la capa superficial de la persona”. (Carl Rogers en “Libertad para aprender”.)

Escuchar a los demás requiere tiempo. Ciertamente, la vida moderna no favorece el escuchar. Hostigados por las preocupaciones, el ruido, el exceso de trabajo, en muy contadas ocasiones podemos escuchar verdaderamente. Por ello, es preciso organizarse para que logremos encontrar algo de tiempo para escuchar. Jamás es tiempo perdido, pues se gana en calor humano lo que se pierde en “productividad”.

La atención

La audición activa requiere también unas cualidades físicas. Nuestra capacidad de atención es limitada. No podemos leer durante demasiado tiempo. Del mismo modo, un orador debería tener en cuenta esta capacidad limitada de atención.

La percepción de un mensaje consiste en identificar los sonidos (las palabras) que son vehículo de ese mensaje y en compararlas con la “lista de referencia” de las palabras que figuran en nuestra memoria. Es conveniente aumentar nuestro vocabulario, interesándonos por toda palabra que nos resulte desconocida. Sin embargo, poseer un repertorio muy vasto no es suficiente para escuchar de forma eficaz; es preciso además que no exista confusión en el momento de la identificación.

Sugerencias

Fuerza tu oído. El oído requiere entrenamiento De vez en cuando oblígate a escuchar la radio o la televisión poniendo el sonido lo más bajo posible, al límite de la percepción.

Mide tu memoria. Tras haber escuchado una entrevista, un discurso o una conferencia, esfuérzate por anotar las ideas expuestas, en el mismo orden que han sido desarrolladas. Podrás comprobar la débil capacidad de nuestra memoria auditiva.

Realiza el mismo ejercicio después de haber leído un texto.

Generalmente los logros serán mejores.

Aprende del otro. Busca conversación con alguien cuya actividad desconoces y pídele que te lo explique en pocas palabras.

Generalmente la persona estará feliz de hacerlo pues tú le demuestras interés. Pregunta todo lo que no entiendas hasta conseguir darte una idea de lo que hace.

No interrumpas. Escucha con atención a las otras personas y deja que sean ellas las que más hablen. Se aprende escuchando y no hablando. Permite que terminen sus frases y luego interviene haciendo comentarios sobre lo que comprendiste y preguntando lo que no entendiste.

Analiza una conferencia. Graba un informe o una conferencia y fíjate, a medida que lo escuchas, en las palabras que te parecen indispensables para la comprensión del texto (palabras clave). Podrás comprobar el elevado número de palabras superfluas utilizadas en el razonamiento oral.

Lee los labios. Diviértete cortando el sonido de tu receptor de televisión y trata de adivinar lo que dicen los personajes, de acuerdo con su mímica y el movimiento de sus labios. Te sorprenderás de ver cuán importantes son las actitudes, mímica y gestos, de quienes hablan para la comprensión de lo que dicen.

Saber escuchar, atender.

Preparado por Sergio Valdivia

Música para estado Alfa

Música para estado AlfaEste tipo de música produce un estado superior a la meditación trascendental sin ninguna complicación ni entrenamiento. Basta simplemente escucharla mientras se relaja, estudia o se concentra en alguna actividad. Induce el Estado Alfa con sólo ponerla "de fondo". Produce un estado de bienestar.

La música continua que contiene un ritmo de aproximadamente un compás por segundo, produce una mayor emisión de ondas cerebrales Alfa. En la práctica se ha descubierto que la música barroca que cumple ese requisito más que cualquier otra. Eso sí se trata de determinados trozos de esa música. Editorial Círculo Aleph ha preparado estas grabaciones con música continua de movimientos "largos" de músicas barroca escogida por su efectividad. Se llaman movimientos "largos" no por su duración, que es muy breve, sino por el compás largo cercano a un segundo cada uno.

www.circuloaleph.com/editorial/meaII.htm

Mejorar los hogares
es un gran negocio estos días

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Si un viaje a su ferretería local o a su Home Center no le convence, solamente revise la programación de televisión y verá que está llena de programación orientada a ayudar a las personas con poca o ninguna experiencia en construcción, a transformar sus cocinas, habitaciones, y patios, en lugares para vivir como en los de sus sueños.

No hay nada malo con hacer su hogar más acogedor, atractivo o eficiente. Sin embargo, mientras usted trabaja en esto, no olvide otra área: ¡siempre puede utilizar un poquito de mejoramiento en usted mismo! 

El secreto para el éxito no descansa en alguna fórmula misteriosa que solamente puede ser conocida por unos pocos. Está determinado por su disposición a mejorarse a sí mismo todos los días, comenzando hoy.

En mi vida, escojo diariamente mejorar en varias áreas claves: intelectualmente, físicamente, espiritualmente, y en mis relaciones con otros. Estos mejoramientos diarios no tienen que ser necesariamente grandes; de hecho, tomados individualmente, ellos parecen pequeños. Pero, como una vez lo explicó un profesor, “Las metas diarias son alcanzadas al hacer las cosas que me incomodan al principio, pero que eventualmente se convierten en hábitos.” Y los hábitos son cosas poderosas. Los hábitos convierten las acciones en actitudes, y las actitudes en estilos de vida.

Usted puede clasificar las áreas de mejoramientos potenciales de manera diferente a como yo lo hago. Pero las categorías que usted escoja para trabajar no son tan importantes como su compromiso a mejorar. ¿Está usted mejorando cada día? ¿Ha desarrollado una disciplina diaria para decir: “Estoy trabajando en estas áreas específicas”? ¿Tiene un objetivo claro y definido, una manera para saber cuando haya alcanzado los resultados deseados?

Si usted quiere mejorar sus habilidades de hablar en público, convertirse en un mejor oyente, perder peso, ser más organizado, o avanzar en algún otro aspecto, a continuación una información que le ayudará a crecer en la medida que usted mejora:

No tema a estar equivocado: Reconocer sus errores prueba que usted es más inteligente hoy que lo que fue ayer. Si nunca admite que está equivocado, es como si dijera: “No estoy creciendo; no soy más inteligente.” 

Usted nunca cambiará su vida hasta que cambie alguna cosa que hace diariamente. 

Esto último es un concepto muy importante para asimilar. La gente siempre me dice: “Voy hacer algunos cambios mayores.” Mi respuesta a eso es simple: Ciertos aspectos de su vida pueden necesitar un reacondicionamiento significativo, pero yo no necesito saber acerca de esos grandes cambios. 

mejorar, mejorarse, superarse, superación, metas, logrosEstoy más interesado en el cambio que usted planifica para hacer hoy. El mejoramiento personal comienza cuando usted cambia algo que diariamente hace, una rutina, un hábito, la manera de trabajar o interactuar con otras personas.

Piense en las áreas de su vida que necesitan un poquito de trabajo. Escoja una o dos, y analice lo que usted puede hacer cada día para mejorar en esas áreas.

Los cambios diarios que usted haga pueden que no sean tan dramáticos como el antes y el después de las imágenes que usted ve en sus programas de mejoramiento del hogar. Pero lo cierto es que esos cambios serán la mayor recompensa.

John Maxwell. Leadership Wired, U.S.A. Traducción de Sergio Valdivia.

¡Qué uñas más sucias tienes!

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No se trata de una versión mejorada de Caperucita Roja. ¡No! Lo que te quiero contar sucedió cuando recién empezaba mis estudios secundarios.

Una compañera, de nombre Grettel, se quedó contemplando mis manos y realizando una mueca de desaprobación, me dijo:

–¡Qué uñas más sucias tienes!

Y contra todos los pronósticos posibles, al tiempo que mi cara esbozaba una sonrisa, le contesté en forma sincera:

–Muchas gracias. Es lo más hermoso que me han dicho en el día...

Aunque pareciera de locos... ¡esa fue mi natural respuesta! ¿Qué me había obligado a reaccionar tan contento a una frase ofensiva?

Retrocedamos un poco en el tiempo. Durante los últimos años de la escuela, adquirí el mal hábito de comerme las uñas. Me las devoraba sin misericordia. Y un día de tantos, tome la firme decisión de dejar de hacerlo.

Por eso fue que mis oídos escucharon un sonido angelical cuando alguien, por primera vez en mucho tiempo, había advertido que tenía uñas largas. Que estuvieran llenas de tierra y mugre..., bueno... ¡eso era secundario!

Este ejemplo me sirve para demostrar que las ofensas que te lancen en la vida, sólo encontrarán eco si tú así lo permites. Tú serás el único responsable si consientes que ingrese en ti lo negativo que provenga de una persona.

Ten en cuenta que obtener un buen o mal día no depende de tu entorno, ni mucho menos de las personas que te rodean. Depende de ti.

Desgraciadamente, como dice el viejo adagio, “de todo hay en la viña del Señor”, así que no estamos exentos de toparnos con personas que se apasionan por tratar de amargarle la vida a los demás, dada su ineptitud por afrontar los problemas con valor y dignidad.

Estas personas buscan consuelo intentando provocar una reacción negativa en los demás. Por qué... “si yo tengo un mal día, porque voy a permitirle a los otros tener un buen día. ¡Qué tengan un mal día también esos desgraciados!”.

Hace mucho tiempo, una compañera de trabajo estaba pasando por una mala situación. Y su comportamiento no era el más deseable para los que trabajábamos con ella. En un momento determinado tuve que pedirle una documentación y me la entregó provocando gran aspaviento por haberla importunado. Yuba, otro compañero que por ahí pasaba y que logró apreciar su reacción, me dijo un tanto divertido:

–¿Y qué? ¿Hasta que te apagaron la sonrisa y te echaron a perder el día...?

–¿Por qué? –le contesté–. Mi día ha sido estupendo. No voy a permitir que nadie me lo arruine.

Como estipulan las leyes de la Física: “toda acción conlleva a una reacción”. Una ofensa es dicha en espera de una reacción negativa. ¿Qué pasa si yo me niego a reaccionar de la forma lógica? Que simplemente desarmo a mi atacante.

Para que dos personas se enfrenten, tiene que existir una condición imprescindible: que ambas estén dispuestas a pelear. Desde el momento en que una de ellas no está de acuerdo en que la otra la agreda, verbal o físicamente, la lucha no tendrá terreno fértil donde desarrollarse.

Permíteme un último ejemplo, para respaldar lo dicho. Hace un tiempo atrás, cuando salía a correr por las calles de mi pueblo, casi siempre me encontraba con algún conductor desconocido, quien al pasar a mi lado, me gritaba todo tipo de improperios. Casi siempre venía acompañado, por lo que siempre me imaginé que quería hacerse el chistoso frente a sus familiares o amigos.

No voy a intentar presumir, porque al inicio mi respuesta fue devolver la “cortesía” en los mismos términos. Hasta que un día, un tanto cansado de ese juego verbal, decidí cambiar de estrategia y los resultados me sorprendieron.

Cuando me lanzaban la ofensa, volvía a ver a mi interlocutor directamente a los ojos y con una sonrisa en mis labios, le contestaba con fuerza:

–¡Qué Dios lo bendiga!

Créeme. El asunto quedaba automáticamente zanjado. En lo que tengo de utilizar este ardid, no ha habido una sola ocasión donde mi agresor no se haya quedado callado y con cara de extrañeza.

Parece sencillo. Sí..., en cierta forma lo es. Pero como todo en la vida, debes estar dispuesto a entrenar tu mente para evitar que otros te enclaustren en “uno de esos días...”

Eladio Alonso Valerio Madriz, Atenas, Costa Rica

Testimonios

Revista Ser Feliz, un obsequio siempre bien recibido.

Me interesó muchísimo una nota que me reenviaron... ¿Es poca cosa? No... ES UN MUNDOOO...!!!

Lilia Mora M., Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.


Revista Ser Feliz es compartida con familiares y amigos.

Señor Sergio Valdivia

Anhelaba escribirle a Ud. y colaboradores para agradecer el "espíritu" con el que vosotros trabajáis para tomar conciencia de las posibilidades de la mente humana en formular experiencias de evaluación y aprendizaje constante.

Sus cursos están algunos abocados al conocimiento "de uno mismo", a estrategias de "positivismo" y "autoayuda".

He leído su revista gracias a un par de amigas Chilenas. Hoy comparto su lectura con extranjeros de habla inglesa que deseen aprender nuestro complicado idioma.

Leer su semanario con los temas que analiza hace más gratificante esta tarea.

Un abrazo para Ud. y su equipo.(Círculo Aleph).

Luis A. Albertini G., Chicago. U.S.A.


Me da mucho gusto poder contar con ustedes y me alegro bastante porque con su ayuda me he reforzado y he aprendido.

Soy ayudante de supervisión para lo que a mis compañeros comparto estos momentos y los ayudo a que estas palabras les hagan sonreír, echar para adelante cada día. Me considero un lector asiduo de ustedes, sabemos que nada es suficiente pero esto nos reconforta y nos conduce a que así sea. Su fiel admirador. Gracias Mil.

Jimmy J Valdez J., Santo Domingo, Rep. Dominicana.


Supe de ustedes, por medio de la revista Vida Alternativa. Porque quiero crecer personalmente, los estoy contactando. Gracias en lo que puedan ayudarme.

Exito!!!

Emily Sánchez G., Puerto Ordaz, Venezuela.


Encontré la pagina web en la revista Guía Prevenir, que está muy interesante y nos da ánimo para avanzar. Me gustaría recibir información sobre esta revista y poder disfrutarla y aprender mucho de ella. Gracias.

Patricia Pacheco B., Montevideo, Uruguay.


Apenas hace unos dos días que empecé a leer su revista y me parece muy interesante e instructiva. Espero que el objetivo que se ha propuesto con este proyecto sea permanente para beneficio de los que hemos decidido detenernos a reflexionar sobre su contenido. Seguiré estando en contacto, muchas gracias.

Román Zepeda G., Comayagua, Honduras, C.A.


Señor Sergio, mis FELICITACIONES y al equipo que lo acompaña. Hoy tengo el honor de recibir su cuarta revista (por cierto muy interesante). Gracias por contribuir al llamado de conciencia de todos los que habitamos este bello y maravilloso planeta Tierra, estoy segura que uno a uno nos iremos integrando para hacer de nuestro mundo un mundo mejor. Sus artículos los he enviado a mis amigos (espero se hayan inscrito). Un gran abrazo y Que

Dios los Bendiga.

Conme Silva, Mérida, Venezuela.

Que la Paz prevalezca en la Tierra


Comentario. Si todos colocamos al final de nuestros correos como Conme esta frase “Que la Paz prevalezca en la Tierra” (May Peace Prevail on Earth) estaremos contribuyendo con un mínimo de esfuerzo a crear una mayor cultura de la paz.


Soy sacerdote. He entresacado algunas ideas para complementar las meditaciones que les doy a los enfermos del espíritu, a quienes no les cobro nada. Puesto que mi paga es la satisfacción de saber que hay personas que se interesan por el bien de nuestros hermanos los pobres como son Uds. los que nos mandan estas terapias. Gracias.

José Carlos Ordaz H., Puebla, México.


Comentario. Gracias. Es un honor. Esa es la idea, que cada cual saque lo que considera le sirva.


Quiero que sepas que estoy feliz de recibir esto gratuitamente, yo también presto un servicio gratuito al prójimo, hago talleres de pensamiento positivo y crecimiento personal. Gracias a ustedes por tan noble servicio. Bendiciones.

Anita Arce C., Limache, Chile.


Me siento muy feliz al hecho de que haya personas como usted que se preocupen por publicar revistas digitales, puesto que muchos atravesamos problemas cotidianamente y pues estos consejos de superación personal, nos ayudan mucho y así descubrimos que si paso fue por alguna razón y pues ni modos hay que continuar, aun queda mucho por aprender.

De todo corazón gracias, por publicar estas experiencias y consejos.

Vicente López P., Oaxaca, México.


Buen contacto con ustedes . Estuve un tiempo asistiendo al Círculo Aleph cuando era mucho más joven. Saludos.

Fedra Henríquez M., Santiago, Chile.


Comentario. ¿Quién está más viejo ahora? ¿El Círculo o yo? :-)

Estoy mucho más que agradecido con todo el staff incluyendo al Prof. Sergio Valdivia Correa quien preside altruistamente tan loable proyecto de vida para todo mundo. Ante esto simplemente GRACIAS. Desde hace tiempo recibo su e-zine por conducto de una amiga. 

Gracias 1000 nuevamente y aprovecho nuevamente para felicitarle junto a su maravilloso equipo de lindas personas que conforman La Revista Ser Feliz.

José Gómez Cobos. Puebla, México.


Sergio, mi nombre es Nancy, vivo en Venezuela. Siempre leo los maravillosos artículos que escribes y los que te envían también. Este de hoy me encantó (“Escuchar y observar para crecer”). Te felicito por ello. Saludos.

Nancy Churion, Valencia, Venezuela.


Con todo gusto he leído sus artículos y me parecen extraordinarios. Felicito a todo el Staff. Enhorabuena. Gracias y adelante.

Oscar Angulo H., San Diego Ca., U.S.A.


Gracias por ofrecernos la posibilidad de ser mejores personas, realmente estoy muy feliz de haberlos encontrado.

Alex Coro, Buenos Aires, Argentina.


Estimado amigo Sergio Valdivia:

Leí su articulo “Vivir sin máscaras” de la revista Ser Feliz Número 281 - Año VII - Sábado 2 de julio de 2005 y recordé un hermoso relato de uno de mis autores favorito, Khalil Gibran, sentí deseos de compartirlo con usted.

Saludos cordiales,

Karenina García P., Maracay, Venezuela.


Me preguntas como me volví loco. Ocurrió así:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, 
desperté de un profundo sueño y descubrí que se habían 
robado todas mis máscaras, las siete máscaras 
que había modelado y usado en siete vidas.

Huí sin máscara por las atestadas calles gritando:
“¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!”.

Hombres y mujeres se reían de mí, y algunos corrieron
a sus casas temerosos.

Y cuando llegué a la plaza del mercado, un muchacho de
pie sobre el techo de una casa, gritó: “¡Es un loco!”.

Alcé la vista para mirarlo y por primera vez el sol
besó mi rostro desnudo y mi alma se inflamó de amor
por el sol y ya no deseé más mis máscaras. Como en
éxtasis grité: “¡Benditos, benditos sean los ladrones
que me han robado mis máscaras!”.

Así fue como me volví loco.

Y he hallado libertad y salvación en mi locura;
la libertad de estar solo y a salvo de ser comprendido,
porque aquellos que nos comprenden siempre 
esclavizan algo nuestro.

Escrito por Khalil Gibran
Del libro: “El Loco” (1918) 


Me encuentro muy dichosa de haber encontrado su correo y hacerme su fiel suscritora, pues he conseguido a través de usted, algo que los venezolanos hemos perdido, la palabra que se llama PAZ, pues sus charlas, conferencias, su sabiduría, es vital, y gracias a Dios, que lo hallé en usted, y estoy compartiendo con todos mis amigos su revista. Gracias, sinceramente gracias, y que Dios lo siga guiando e iluminando. Con mucho cariño.

Emma de Martínez. Venezuela.