SER FELIZ con Sergio Valdivia

El éxito en su hogar · Revista Digital (Ezine)
del Desarrollo Personal

La revista especializada más leída del mundo. Distribuida a los cinco continentes.
La edición digital se distribuye desde el 10 de junio de 1999.

Ir a inicio sitio web Ir a revistas anteriores

No podemos dar de baja directamente.

Por favor, si eso es lo que desea, teniendo abierta esta publicación en su correo, PULSE AQUÍ. Y quedará inmediatamente retirado o retirada, no recibiendo más nuestra Revista, las enseñanzas y ofertas.

Escríbenos a contacto @ serfeliz. net

Para suscribirse y recibir la revista por email: clic aquí.

Toma cinco minutos de tu tiempo y léela hoy. Tu vida puede cambiar muy favorablemente.

CIRCULO ALEPH
Revista digital gratuita con temas de desarrollo personal, liderazgo, autoestima, prosperidad, felicidad y temas afines.
Permitida la reproducción citando la fuente.
"Ser Feliz" no tiene una orientación religiosa ni política determinada.
Creador y Editor: Prof. Sergio Valdivia Correa.

Número 094

Contenido

Editorial

Toda persona es importante.

Lo más importante que he hecho en mi vida.

Nada ocurre por casualidad.

Testimonios.

Comparte esta revista con tus amigos.
¡Ayúdame a ayudar!
Regala calidad de vida.

Editorial

El valor de una vida se mide por las vidas que toca.

94.jpg (5559 bytes)Hemos afirmado en más de una ocasión que todo sucede por algún motivo en la vida. Nada ocurre por casualidad. Cuanto nos damos cuenta de ello, empezamos a descubrir un hilo conductor de nuestra existencia y aprendemos a modificar las acciones de hoy para provocar un futuro más favorable. Sin embargo, lo fundamental es darse cuenta que en la vida todo está relacionado. Los artículos de hoy buscan inspirar y orientar para este descubrimiento.

Es el momento de tomar las propias decisiones en la vida y no dejar que otros las tomen por uno.

Sergio Valdivia
Escríbeme a correo
twitter: @sergiovaldivia
www.facebook.com/sergio.valdivia.correa

 

Instituto CIRCULO ALEPH te apoya en tu proyecto de una vida más exitosa.

Si vives en Chile, ya es el momento de desarrollar tus capacidades y de ser todo lo que puedes ser. Te ofrecemos un completo programa de cursos presenciales con enseñanzas y prácticas fáciles de aplicar y de resultados inmediatos.

Días y horarios de  cursos: aquí


Atención especial para alumnos del extranjero: www.circuloaleph.com/chile

Toda persona es importante

Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa por que debe de ser así: para servir a un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quiénes somos en realidad, para enseñarnos a ver el sendero hacia lo que deseamos alcanzar.

www.serfeliz.net

Tú no sabes quiénes son estas personas, pero cuando fijas tus ojos en ellos sabes y comprendes que ellos afectarán tu vida de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad, antes o después, llegas a entender que si no las hubieras superado nunca hubieras desarrollado todo tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.

Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte. Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los limites de tu Alma.

Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién asfaltada, suave y lisa, una línea directa rumbo a ninguna parte, cómoda y segura, pero empañada y sin razón.

La gente que conoces afecta tu vida, las caídas y los triunfos que tú experimentas crean la persona que eres.

Incluso se puede aprender de las malas experiencias. Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas, las que más enseñan, las que funcionan como una especie de gimnasio psicológico, para endurecer los músculos del espíritu.

Si alguien te hiere, te traiciona o rompe tu corazón dale gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de la confianza y también de tener más cuidado de a quien le abres tu corazón.

Si alguien te ama, ámalo tu también, no porque él te ame sino porque te ha enseñado su forma de amar y también a abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida.

Haz que cada día cuente y aprecia cada momento además de aprender de todo lo que puedas aprender, porque quizás más adelante no tengas ocasión de aprender lo que tienes que aprender en este momento.

Permítete enamorarte, liberarte y poner la vista en un lugar bien alto. Mantén la cabeza en alto porque tienes todo el derecho a hacerlo. Repítete a ti mismo que eres un individuo magnífico y créelo, si no crees en ti mismo nadie más lo hará tampoco.

Crea tu propia vida, encuéntrala y luego vívela.

Colaboración de Eliezer Caro Martinez, Puerto Rico. No indica el autor.

importante

mejor.gif (8725 bytes)Para mejorar la calidad de vida hay que ponerse en acción. ¿Para qué esperar más tiempo? No sabemos cuántos años nos quedan por delante. En el libro "Mejorando cada día" entrego de manera sencilla variadas pautas y orientaciones para lograr en muy poco tiempo vivir más feliz y con mayor armonía. En minutos lo puedes tener en tu PC o Mac.

Conoce el prólogo y el índice en www.circuloaleph.com/editorial/mejor.htm

Lo más importante que he hecho en mi vida

En cierta ocasión durante una charla que di ante un grupo de abogados, me hicieron esta pregunta: "¿Qué es lo más importante que ha hecho en su vida?". La respuesta me vino a la mente en el acto, pero no fue la que di, porque las circunstancias no eran las apropiadas. En mi calidad de abogado de la industria del espectáculo, sabía que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo con las celebridades. Pero, he aquí la verdadera, la que surgió de lo más recóndito de mis recuerdos.

www.serfeliz.net

Lo más importante que he hecho en la vida tuvo lugar el 8 de Octubre de 1990. Mi madre cumplía 65 años, y yo había viajado a casa de mis padres en Massachusetts, para celebrar con la familia. Comencé el día jugando con un ex condiscípulo y amigo mío al que no había
visto en mucho tiempo.

Entre jugada y jugada conversamos acerca de lo que estaba pasando en la vida de cada cual. Me contó que su esposa y el acababan de tener un bebé, y que el pequeño los mantenía en vela todas las noches.

Mientras jugábamos, un coche se acercó haciendo rechinar las llantas y tocando el claxon con insistencia. Era el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que su bebé había dejado de respirar y lo habían llevado de urgencia al hospital. En un instante mi amigo subió al auto y se marchó, dejando tras de sí una nube de polvo. Por un momento, me quedé donde estaba, sin acertar a moverme, pero luego traté de pensar que debía hacer. ¿Seguir a mi amigo al hospital? Mi presencia ahí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura seguramente estaría al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral? Bueno, quizá. Pero tanto él como su esposa provenían de familias numerosas y sin duda estarían rodeados de parientes que les ofrecerían consuelo y el apoyo necesarios pasara lo que pasara. Lo único que haría sería estorbar. Además, había planeado dedicar todo mi tiempo a mi familia, que estaba aguardando mi regreso. Así, decidí reunirme con ellos e ir más tarde a ver a mi amigo.

Al poner en marcha el auto que había rentado, me percaté que mi amigo había dejado su camioneta, con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas. Me vi entonces ante otro dilema: no podía dejar así el vehículo, pero si lo cerraba y me llevaba las llaves, ¿qué iba a hacer con ellas? Podía pasar a su casa a dejarlas, pero como no tenía a la mano ni un papel para escribirle una nota, no podría avisarle lo que había hecho. Decidí pues ir al hospital y entregarle las llaves.

Cuando llegué, me indicaron en qué sala estaban mi amigo y su esposa. Como supuse, el recinto estaba lleno de familiares que trataban de consolarlos. Entré sin hacer ruido y me quedé junto a la puerta, tratando de decidir qué hacer. No tardó en presentarse un médico, que se acercó a la pareja y, en voz baja les comunicó que su bebé había fallecido, víctima del síndrome conocido como muerte en la cuna.

Durante lo que parecía una eternidad, estuvieron abrazados, llorando, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor. Cuando se recuperaron un poco, el médico les preguntó si deseaban estar unos momentos con su hijo. Mi amigo y su esposa se pusieron de pie caminaron resignadamente hacia la puerta. Al verme allí, en un rincón, la madre se acercó, me abrazó y comenzó a llorar. También mi amigo se refugió en mis brazos. "Gracias por estar aquí" me dijo.

Durante el resto de la mañana permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital, viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebé y despedirse de él.

Eso es lo más importante que he hecho en mi vida.

Aquella experiencia me dejo tres enseñanzas:

PRIMERA: Lo más importante que he hecho en la vida ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo que aprendí en la universidad, ni en los seis años que llevaba ejerciendo mi profesión, ni todo lo racional que fui para analizar mis alternativas, me sirvió en tales circunstancias. A dos personas a las que yo estimaba les sobrevino una desgracia, y yo no era impotente para remediarla. Lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar el desenlace. Pero estar allí en esos momentos en que alguien me necesitaba era lo principal.

SEGUNDA: Estoy convencido que lo más importante que he hecho en mi vida estuvo a punto de no ocurrir debido a las cosas que aprendí en la universidad, al concepto inculcado de ser racional, así como en mi vida profesional. En la escuela de Derecho me enseñaron a tomar los datos, analizarlos y organizarlos y después evaluar esa información sin apasionamientos. Esa habilidad es vital en los abogados y en muchas otras profesiones más técnicas que ésta. Cuando la gente acude a nosotros en busca de ayuda, suele estar angustiada y necesita que su abogado piense con lógica. Pero, al aprender a pensar, casi me olvidé de sentir. Hoy, no tengo duda alguna que debí haber subido al coche sin titubear y seguir a mi amigo al hospital.

TERCERA: Aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Intelectualmente, todos sabemos esto, pero creemos que las desdichas les pasan a otros. Así, pues hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo tan real que pareciera que ya ocurrió. Pero, al ubicarnos en el mañana dejamos de advertir todos los presentes que pasan junto a nosotros, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave, toparse con un conductor ebrio y miles de cosas más pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar de ojos. En ocasiones a uno le hace falta vivir una tragedia para volver a poner las cosas en perspectiva. Desde aquel día busqué un equilibrio entre el trabajo y la vida; aprendí que ningún empleo, por gratificante que sea, compensa perderse unas vacaciones, romper con la pareja o pasar un día festivo lejos de la familia. Y aprendí que lo más importante en la vida no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores. Lo más importante en la vida es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad.

Colaboración de Miguel Villalobos

Nada ocurre por casualidad

El Universo es una totalidad ordenada. Nada ocurre por casualidad, sino que todo obedece a una cadena de efectos y sus consecuencias. En cualquier lugar del Universo en que nos pudiéramos ubicar, si repetimos una cadena de acontecimientos exactamente igual y con las mismas condiciones, obtendremos los mismos resultados.

www.serfeliz.net

Esta coherencia nos permite deducir la evolución de una estrella, aunque se encuentre a años luz de distancia y aunque jamás podamos estar en ella.

Podemos construir un gran edificio al conocer las leyes de la física y la química, que no es otra cosa que un conjunto de enunciados que explican los efectos de diversas causas. Si hace unos siglos atrás no podíamos construir un edificio de magnitud, no se debe a que las leyes eran distintas, sino a que no conocíamos la secuencia de causas y efectos correspondientes.

Así también ocurre con el ser humano, que es parte de esta creación. Y sucede no sólo en el aspecto físico, sino en todas las expresiones de su vida. Según como haya sido su educación, formación, crianza y medio ambiente, así irá siendo determinado su presente y futuro. Lo que somos hoy, es el producto de una cadena de sucesos del pasado. Y lo que seremos en el futuro, depende de lo que hoy hagamos.

Cuando no hay conocimiento o capacidad suficiente para conocer todas las causas que explican un fenómeno, parece un accidente. O para antiguos pueblos, era un acto mágico de los dioses. Sin embargo, al conocer la explicación, deja su carácter mágico para transformarse en una observación científica.

De modo que todo lo bueno o malo que te ocurra, es debido a tus pensamientos, comportamientos, condicionamientos y formación anterior. Se debe también al modo cómo aprovechas las oportunidades que se te presentan. Tu facilidad para utilizar los acontecimientos a tu favor depende de la actitud que tienes ante la vida, es decir, de tus hábitos de pensamiento. Por lo tanto, si algo no parece favorable, será útil investigar por qué está sucediendo, qué causas le dieron origen. Cambiando esas causas, no volverán a presentarse los acontecimientos de la misma manera.

Metafísicamente hablando, opino que venimos a este mundo a aprender. Lo que nos ocurre en la vida es para superarnos y evolucionar. Una vez que cambias a una actitud apropiada, dominamos los acontecimientos, aprendemos y crecemos como personas. La vida deja de llenarse de accidentes y casualidades, para ser una causalidad.

Un pensamientos sostenido y controlado atrae a personas y acontecimientos relacionados, porque las acciones son consecuencias de las emociones, y éstas, de los pensamientos. Jung llamó a estas coincidencias, sincronicidad.

S.V.

Testimonios

Estimado Sergio:

Desde el año pasado a partir del dieciséis de marzo, empecé a visitar su ezine. Todo empezó porque necesitaba información sobre "Crecimiento Personal" para realizar mi trabajo de graduación, de Licenciada en Psicología. Pero al entrar en el encontré información muy valiosa, que ha enriquecido mi percepción de vida y lo he podido compartir con mis amigos y mi familia.

Al entrar en este ezine encontré un mundo diferente que si uno quiere puede hacer que sea parte de uno. Es divertido conocerse uno mismo he ir modificando algunas conductas y actitudes que nos hacen daño al no poderlas controlar, es bueno que con lecturas que nos dan experiencias positivas y que nos ayudan a relacionarnos con los demás para comprender el porque suceden ciertas situaciones.

Le quiero dar las gracias por dejar que entrara a su ezine y que con sus lecturas pudiera terminar mi trabajo de graduación que fue un programa de "crecimiento personal", el cual he empezado a utilizar con mis alumnas y alumnos. Me examiné el 21 de septiembre de 2000, el cual gané con tres aprobados. Lo único que falta de mi trabajo de graduación (tesis) es la impresión, luego de dos revisiones de estilo.

Gracias por todos sus mensajes positivos y espero que continúe con su labor de dar mejoras a todas las personas que en algún momento de la vida necesitamos un mensaje de optimismo, positivo para motivarnos a realizar cada una de las actividades que realizamos y que por alguna razón tenemos miedo de realizar.

Muchas gracias por todo, lo que comparte con nosotros. Qué Dios lo bendiga siempre y lo guíe por el sendero del bien y de la felicidad.

Me suscribo de usted, como su más atenta y segura servidora. Atentamente,

Rita de la Cerda, Guatemala.


¡Hola Sergio!

Tengo la fortuna de estar en la lista, me gusta el nuevo formato de la revista y te felicito nuevamente. Me enriquece mucho no sólo la lectura de la misma, sino la reflexión a la que me lleva... ¡Saludos!

Luz Ma. Guzmán, México


Estimado Sergio:

Quiero enviar a un saludo de agradecimiento a usted y todo su equipo.

Estoy en la tarea de difundir el boletín semanal así como la página que tan útil e interesante ha resultado y de verdad he recibido a cambio mucha gratitud de mis amigos, que obviamente debo transmitirla a usted pues es realmente quien la merece.

Atentamente, Rodrigo González Jaramillo, Cali - Colombia


Nada más deseo expresar mi emoción de haber encontrado ...¡¡¡ al fin!!! un sitio tan interesante como el suyo. Me fascinan los temas que proponen y que alegría que sea un chileno el autor del portal.

La verdad... y con todo respeto, aún me entra la duda de que su motivación por este sitio sea realmente por la gente y no por algún fin de lucro. Pero mi duda nació debido a lo increíblemente valioso que es su sitio, es como que no lo podía creer. Sus temas comparten muchos intereses personales. De hecho, mañana mismo pienso ir a alguna librería para consultar sobre sus libros que con sólo leer los títulos me entusiasme de leerlos.

Y sigan adelante ya que su trabajo es valiosísimo.

Con mucha sinceridad, el nuevo navegador de su sitio,

Angelo Valletta, Antofagasta, Chile.


Estimado Angelo:

Gracias por tus sinceros elogios. Son muy valiosos para mí y un estímulo para continuar esta obra.

Tu duda sé que es la de muchos. Me ha sucedido toda mi vida. He realizado programas radiales en decenas de emisoras entregando enseñanza, algunas participaciones en TV, conferencias, etc. Todo gratis y, además, pagando en muchos casos para poder hacerlo (como en las radios).

Quien conozca el tema de los sitios web podrá calcular el dinero y el tiempo que se necesita para mantenerlos y, además, renovándolos todos los días.

Mi objetivo es servir y compartir mi experiencia. Y mi precio, es la felicidad de hacerlo.

Claro que como dijo alguien, la felicidad no se compra con dinero, pero sí se financia. :-) A veces he tenido algunas dificultades para pagar los gastos. La esperanza es que al ofrecer mis casetes y libros, que de verdad son buenos y baratos, permita un día cercano financiar todo este esfuerzo.

Sin embargo, soy feliz y me siento plenamente realizado. Practico lo que enseño. Ayuda a los demás a ser felices y a tener éxito. No te ocupes de ti mismo. Y el éxito y la felicidad te llegarán fácil y rápidamente. Si hay una trampa, es esa.

Cordialmente, Sergio.